domingo, 28 de abril de 2013

Lecherín o Pico de la Garganta de Borau (2.566m)

Punto de partida: 1450m. final de la carretera que recorre el Valle de Aisa, 8 kms. pista asfaltada desde Aisa, Huesca.
Desnivel en subida: 1120.
Dificultad: PD- canal de acceso a cima 45º.
Tiempo: 4h 30min de subida, 45min en bajada, con paradas y algún que otro incidente :-).

Dejamos el coche justo antes de la barrera que impide el paso a vehículos a la zona de Rigüelo.
9:00. Empezamos a andar subiendo por una pista bastante inclinada y en unos minutos pasamos bajo el refugio de Saleras cruzando el Torrente que baja por el Barranco de Igüer para buscar el contrafuerte herboso que baja del macizo del Aspe (derecha en la foto, tomada a la bajada), cima que tenemos intención de subir.

Seguimos por la loma ganando altura y a unos 1650 nos desviamos a nuestra derecha a media ladera para entrar en el Valle del Rigüelo. Poco después nos calzamos los esquís. Descartamos la subida al Aspe al ver el escarpado contrafuerte rocoso que cierra el paso al final de la Garganta de Aisa. Decidimos entonces cambiar de planes y subir al Lecherin, aun desconociendo la dificultad del tramo final, que desde aquí no se ve muy asequible.

Tras algún problema por no poner cuchillas en el momento apropiado (laderas inclinadas y nieve muy dura) que incluye alguna que otra caída, pasamos por debajo de los Mallos de Lecherín, ahora por mejor terreno.


Con la cima del Lecherin delante nuestro...

y la del Aspe a nuestra izquierda, vamos avanzando perdiendo bastante tiempo entre poner cuchillas, quitar esquís y poner crampones (imprescindibles en una ladera previa al Collado entre el Lecherin y los Mallos). Supongo que son cosas que pasan en las primeras salidas con esquís de travesía. Prolongamos aún más la subida haciendo paradas y tomándonoslo con calma para hacer tiempo a que la nieve transforme y tener una bajada medio decente.

Pasado el Collado, 2386, empieza una dura subida para la que seguimos con los esquís en la mochila y los crampones puestos. Para subir a la cima hay un par de canales de unos 100 metros de desnivel. David decide esperarnos en la entrada de una de ellas y mi hermano y yo subimos por la más inclinada (izquierda según se mira desde el collado) por considerarla menos expuesta y más directa, además de que hay un grupo de 3 delante nuestro que nos está abriendo huella :-)). Vistas hacia los Mallos.

Salida de la canal, con el Aspe de fondo.

Antecima.

Desde la antecima, cima del Lecherín y Collarada a la derecha. Mi hermano observa el inicio del descenso del grupo de 3...

El inconfundible Midi...

Sin parar mucho en la cima, preparamos todo para iniciar el descenso por la otra canal. Tiene una primera parte muy inclinada que impone bastante en la que no hay que dudar al hacer el primer giro. Mi hermano tiene un pequeño traspiés precisamente aquí. Por suerte no pasa nada y hacemos el resto del descenso hasta el collado sin problemas aunque con la nieve ya bastante transformada en esta canal (orientación Sur) y en cada giro es inevitable descender unos cuantos metros patinando. nos reunimos con David e iniciamos un descenso muy disfrutón por las amplias laderas del valle de Rigüelo con una nieve perfecta...


Y pocos minutos después finaliza nuestra rápida bajada, unos 900 metros de desnivel esquiando. Ahora nos quedan unos 30 minutos de porteo hasta el coche. Vista del valle, con el Lecherin al fondo.

Con un zoom a la cima del Lecherin, se aprecian las dos canales de acceso a la cima bastante juntas (a la izquierda la de subida, a la derecha la de bajada).

viernes, 8 de marzo de 2013

Bonicaparra

Punto de partida: bosque de Bonicaparra, Ezcaray, 900 m
Dificultad: SD
Desnivel acumulado en subida: 700m.
Tiempo total con paradas: 3h 30min.
Distancia total: 12 km.

Aprovechamos el "mal tiempo" para escaparnos a Ezcaray y darnos una vuelta a fotografiar paisajes nevados de La Rioja. Parte del recorrido discurre por el hayedo de Bonicaparra y tenemos la intención de combinar la salida subiendo al Chilizarrias, 1826, desde donde pensamos que tiene que haber una buena vista.
Dejamos atrás Ezcaray en dirección Valdezcaray y a pocos metros a nuestra izquierda cogemos el desvío a Turza. Una vez entramos en el bosque dejamos el coche en el primer sitio que encontramos y buscamos el GR que atraviesa el bosque de Bonicaparra en diagonal.

El camino es apto para todos los públicos y muy recomendable también en otoño y discurre en su primera parte por este espectacular bosque de hayas y pino silvestre.







En menos de una hora salimos del bosque y llegamos al Collado de Sagastia, 1275m.


Vamos siguiendo las marcas del GR sin dificultad, y al rato pasamos un grupo de madrileños. Quieren llegar al San Lorenzo.




Tras unas dos horas de subida, a casi 1600 metros llegamos a un llano que desciende ligeramente. Debemos de estar a los pies del Chilizarrias, pero hay poca visibilidad y ventisca, a parte de que aquí el paisaje no merece la pena tanto, por lo que pensamos que hemos cumplido el objetivo de la mañana que es sacar unas fotos con nieve y nos damos media vuelta. Al poco rato pasamos a los de Madrid que van a intentar subir al Chilizarrias (han descartado llegar hasta el San Lorenzo). Nosotros lo dejamos para otro día, quizás en otoño.
A la bajada un árbol me llama la atención a lo lejos y me desvío del camino un rato. Sin duda el hallazgo del día, ni los colores del otoño superen esta estampa...

        

domingo, 3 de febrero de 2013

Cruz del Castillo - Palomares

Punto de partida: Cementerio de Lagrán. 
Dificultad: PD. 
Desnivel acumulado en subida: 884m. 
Tiempo total con paradas: 5h 10min. 
Distancia total: 11,30 km. 

Aprovechamos la ola de frío para escaparnos a la espectacular Sierra de Cantabria que tan cerca nos queda de Logroño. La idea es subir a la Cruz del Castillo y si no lo vemos mal, hacer la travesía al Palomares, aunque dudamos mucho de que las condiciones lo permitan.
8.30. Dejamos el coche en el cementerio de Lagrán y seguimos la pista agrícola asfaltada que de forma directa (dirección Sur) nos lleva a los pies de la Sierra. Nos adentramos en un elegante hayedo y en unos minutos tomamos el primer desvío a nuestra izquierda, señalizado (Senda de las Carboneras). 8.55


Dejamos a nuestra derecha una carbonera, a la que no prestamos mucha atención...


...para seguir por camino señalizado y bastante evidente. No hay demasiada acumulación de nieve y se anda cómodamente.






Pasamos otro desvío señalizado, hacia el Puerto de Toro, el paisaje cada vez se hace más espectacular con toda esa nieve en los árboles...








Poco antes de llegar al puerto, el camino hace varios zig-zags en un bosque de cuento, donde nos entretenemos algo con esto de las fotos...










9.40. Puerto del Toro, 1202, antiguo paso entre Álava y La Rioja.


A nuestra derecha aparecen las primeras peñas de la Cruz del Castillo,


y a nuestra izquierda se intuye la cima de Larrasa.


Llegamos al collado (1404) que separa la cima de Larrasa y la Cruz del Castillo,


desde donde un pequeño sendero nos lleva sin mayores complicaciones a la primera cima del día.


10.05. Cima de la Cruz del Castillo, 1432m. Sin vistas y con bastante viento. Nos planteamos el volver y no continuar la travesía al Palomares dadas las circunstancias, y sobre todo porque después de los dos intentos de subir al Palomares con paquetón de nieve


Aunque al final decidimos aventurarnos, que el día está espectacular.


Dejamos atrás la Cruz del castillo...


...y empezamos a ladear no muy cómodamente buscando cualquier traza de sendero que se intuya en la nieve.




A ratos hay algo de visibilidad, ...nos dirigimos a la horcada que hay a la izquierda de los riscos que tenemos delante, y que marca aproximadamente la mitad de recorrido entre las cimas que haremos hoy.
10.45. Desde allí parece imposible seguir, el sendero desaparece y el terreno se vuelve aparentemente vertical, si no fuera porque sabemos que se puede ir sin nieve después de haber hecho esta ruta unas cuantas veces.


Mejor no pensarlo mucho, y empezamos a descender por una canal de nieve muy inclinada que parece caer al abismo y de apenas un metro de anchura con la nieve casi hasta la cintura. Es muy divertido puesto que la nieve polvo va cayendo a la vez que desciendes a toda velocidad, parece que fueras esquiando...y la sensación de peligro desaparece una vez que entras.
Después de descender unos 50 ó 60 metros, siempre pegados a la roca (nuestra derecha) para evitar un destrepe algo feo, empezamos un ascenso ahora ya más cómodo a un collado herboso 1.377 m, 11.00

Desde aquí continuamos un rato a plena cresta, y tenemos que descender unos metros para enlazar con la ruta normal de subida al Palomares y evitar un destrepe bastante vertical de unos 5 metros. (antepenúltima foto).


Tras alguna confusión, puesto que el terreno con nieve cambia mucho, y tras alguna pelea con los matorrales enterrados en la nieve, llegamos a la base del Palomares.


11.40. Una corta trepada nos deja en la cima del Palomares, 1446, sin vistas y sin muchas ganas de estar en la cima por el viento.


Como en la trepada había algo de hielo echamos un cordino para destrepar más tranquilos, aunque hay dos cagaprisas que no tienen paciencia a esperar que saque la cuerda de la mochila y bajan por su cuenta. Ahora toca cruzar los dedos para que no haya paquetón de nieve en la ruta normal al Palomares, y nos pase lo que en otras dos ocasiones subiendo.


La primera parte del descenso es bastante inclinada aunque se hace sin problemas,


Y poco a poco vamos descendiendo, por suerte no hay mucho paquete de nieve y los problemas nos surgen más por buscar el camino que por el avance en sí, aunque en algunos tramos se hace un poco laborioso avanzar entre la vegetación  y en otros hay que andarse con ojo.

En algún momento se despeja y podemos tener alguna vista del entorno.


A pesar de haber pasado por aquí unas cuantas veces, como el terreno es caótico resulta fácil perderse, conviene estar orientado en todo momento.
12.20. Llegamos a un punto clave, en esta especie de collado hay que meterse en la vegetación y seguir ladeando sin perder mucha altura...


para llegar al siguiente collado, 12.50, desde donde mirando hacia atrás, vemos el collado que acabamos de pasar y a la derecha parte de la cresta que lleva al Palomares aparentemente inofensiva desde este punto. El camino se hace ahora algo más evidente, por lo menos ya no nos perdemos, hasta entrar en el bosque de hayas, donde fácilmente encontramos la pista que nos lleva de vuelta a Lagrán, 13.40.